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sábado, 18 de enero de 2014

EL INFORME PERICIAL EN ASUNTOS DE FAMILIA. VALORACIÓN DE GUARDA Y CUSTODIA Y RÉGIMEN DE VISITAS

Próximo curso a impartir por Laura Asensi Pérez y Miguel Díez Jorro - PsicoJurix-Alicante- en el Colegio Oficial de Psicólogos - CV.


Título del curso: EL INFORME PERICIAL EN ASUNTOS DE FAMILIA. VALORACIÓN DE GUARDA Y CUSTODIA Y RÉGIMEN DE VISITAS.


Dirigido principalmente a Psicólogos y estudiantes de último curso de Psicología

Más información en el siguiente enlace:

http://www.cop-cv.org/formacion/2158

viernes, 17 de enero de 2014

Potencial de Evocación Cognitiva. Brain Fingerprinting aplicado en España

La policía va a aplicar por primera vez una técnica para entrar en la mente del sospechoso y comprobar si recuerda el crimen.

 

Pilar Cebrián, de 51 años, desapareció en abril de 2012 en Ricla, una localidad zaragozana de 3.000 habitantes. Su marido, Antonio Losilla, tardó casi un mes en denunciarlo, demasiado tiempo para un esposo preocupado. La policía comenzó la investigación porque intuyó un posible homicidio. Los restos de sangre hallados en el garaje del domicilio familiar acentuaron la sombra que se cernía sobre el marido. Losilla ha sido siempre el único sospechoso para la policía. El asunto parecía resuelto cuando unos agricultores encontraron una cabeza y un brazo semienterrados en los alrededores de un pueblo vecino que coincidían en apariencia con Cebrián. El juez ordenó el ingreso de Losilla en prisión. Pero las pruebas forenses demostraron que se trataba de otra víctima. La búsqueda de Pilar permitió encontrar el cadáver de otra mujer, por cuyo asesinato está acusado su novio. Aun así, el juez decidió mantener a Losilla en la cárcel. El caso se complicaba.

Un científico americano, Lawrence Farwell, fue el primero que empezó a emplear el test neurológico conocido como Potencial de Evocación Cognitiva en investigaciones criminales hace ya 13 años. Valdizán pensó introducir este uso en España. Y un encuentro casual propició que el caso Ricla vaya a ser el primero en el que se aplique.

 

 Lawrence Farwell, desde su despacho de Seattle, se sorprende gratamente al otro lado del teléfono de que la experiencia se vaya a llevar a cabo por primera vez en España. El científico estadounidense recuerda perfectamente la primera vez que su técnica se convirtió en decisiva para condenar a alguien. Fue en 2000, con James B. Grinder, acusado de la violación y homicidio de Julie Helton en 1984 en Macon (Misuri), en el corazón del país. Grinder había eludido en numerosas ocasiones la justicia. El sheriff, convencido de su culpabilidad no solo en esta, sino también en otras muertes, no lograba encontrar pruebas concluyentes que lo condenaran, así que recurrió a Lawrence. El lugarteniente Michael Johnston rememora así la experiencia: “El doctor vino con la máquina, nos explicó el proceso y comenzamos la prueba. Él estaba solo con el sospechoso en la sala de interrogatorios y nosotros lo vimos a través de las cámaras”.

 La prueba ha generado recelos, sorpresa e interés entre las partes implicadas en el caso Ricla.

Fuente: El País